Máximo y mínimo overnight en futuros: qué horas cuentan y qué registra el nivel
Por José Luis Rodríguez Autor de ORDER FLOW — La Mecánica del Mercado
El máximo y el mínimo de la sesión nocturna, el ONH y el ONL, están en casi cualquier plan de sesión de los futuros sobre índices. Se dan por hechos objetivos: el precio más alto y el más bajo de la noche. El problema es que «la noche» no tiene una definición única, y dos personas mirando el mismo contrato pueden marcar el mismo nivel a precios distintos.
Qué son el ONH y el ONL
El NQ, el futuro E-mini sobre el Nasdaq-100, se negocia casi las veinticuatro horas: según el horario que publica CME, de domingo a viernes desde las 17:00 hasta las 16:00 CT del día siguiente, con una pausa entre las 16:00 y las 17:00 CT. Dentro de esa jornada, la sesión regular es la que coincide con el mercado de contado: de 8:30 a 15:00 CT, de 9:30 a 16:00 en Nueva York. Todo lo demás es, en el lenguaje habitual, el overnight o la sesión de Globex.
La segunda expresión es un atajo. Globex es la plataforma electrónica de CME y negocia también durante la sesión regular; cuando se habla del «Globex» como sesión se quiere decir las horas en que solo hay negociación electrónica fuera del horario del contado. El ONH (overnight high) y el ONL (overnight low) son el máximo y el mínimo negociados en esas horas. El glosario del libro los define así: máximo y mínimo alcanzados durante la sesión Globex, fuera del RTH, la sesión regular.
Qué horas cuentan: tres ventanas para el mismo registro
«Fuera del RTH» incluye la hora que va de las 15:00 a las 16:00 CT: el contado ya ha cerrado y el futuro sigue negociando. Muchas herramientas, en cambio, calculan el rango nocturno desde la reapertura de las 17:00 CT, que es su ajuste por defecto, y dejan esa hora fuera. Otras ofrecen además un máximo y un mínimo de preapertura, que miran solo la última parte de la noche. Las tres opciones son razonables y dan números distintos.
En el esquema, contando todo lo que no es sesión regular, el ONH es 21.448,75: se formó a las 15:00 CT, en la hora posterior al cierre del contado. Contando desde la reapertura, es 21.441,50, formado a las 19:30 CT. Contando solo la preapertura, desde las 7:00 CT, es 21.436,25. Entre el primero y el último hay 12,50 puntos, y en el mínimo la distancia es de 16,75. La apertura de la sesión regular, en 21.438,00, queda dentro del rango nocturno con las dos primeras ventanas y por encima con la tercera. La pregunta de la apertura, si el precio abre dentro o fuera del rango nocturno, tiene dos respuestas para el mismo mercado.
Es el mismo tipo de decisión que el ratio de un desequilibrio o el 70 % del área de valor. La elección afecta también a otros niveles. Si un gráfico agrupa los datos por jornada de Globex, de 17:00 a 16:00 CT, la hora posterior al cierre cuenta en el día anterior y puede mover el máximo de ese día. El libro define el PDH y el PDL sobre la sesión regular, precisamente para que no dependan de esa hora.
Qué registra el nivel: un extremo con poca masa
El glosario del libro advierte que el volumen de la noche es estructuralmente menor y la liquidez más fina, y que su huella en el perfil de volumen y en el CVD debe gestionarse de forma consciente en lugar de mezclarse sin darse cuenta con los datos de la sesión regular. El capítulo 5 lo resume así: un movimiento nocturno tiene un peso proporcional a su masa, no a su desplazamiento.
En el esquema, el ONH contado desde la reapertura se formó en la media hora de las 19:30 CT con 2000 contratos. La primera media hora de la sesión regular negocia 46.000, 23 veces más, y la media de la noche es de 3200 contratos por media hora. La media hora más activa de la noche es la de las 7:30 CT, con 11.800: es la de las 8:30 en Nueva York, la hora a la que se publican muchos datos macroeconómicos de Estados Unidos.
Que el extremo se formara con poca masa no lo hace irrelevante. Por encima del ONH suele haber órdenes de stop de quien operó antes de la apertura, y cuando el precio las alcanza se convierten en órdenes a mercado. Lo que el nivel indica es liquidez latente a su alrededor, sin garantía de que alguien vaya a defenderlo. Por eso el libro lo trata como un nivel de alerta.
Qué mirar cuando el precio llega en la apertura
Los primeros minutos de la sesión regular concentran el reequilibrio de todo lo acumulado durante la noche, y el footprint de esos minutos es el más ruidoso del día. Cuando el precio supera el ONH en ese contexto caben dos lecturas con el mismo aspecto: una barrida, en la que las órdenes que estaban por encima se ejecutan, alguien toma la otra parte y el precio vuelve al rango; o una aceptación, en la que el precio se queda en el territorio nuevo.
En los dos casos, la primera vela llega a 21.444,75, 3,25 puntos por encima del ONH de 21.441,50. En la barrida, 4 de las 4 velas cierran por debajo del nivel, el volumen decae y el delta pasa a negativo. En la aceptación, las 4 cierran por encima, el volumen se sostiene y el delta acompaña. Lo que separa los dos casos es dónde cierra la vela que toca el nivel y lo que ocurre después. Es la misma lógica que separa una ruptura del Initial Balance que inicia un movimiento de la que lo agota.
Si el ONH del esquema se hubiera contado desde las 15:00 CT, el nivel estaría en 21.448,75 y ninguna de las dos primeras velas lo habría tocado: se quedan 4,00 puntos por debajo. La barrida que una persona ve en su gráfico no existe en el de otra.
Dónde encaja en el mapa
En el método del libro, el ONH y el ONL forman parte de la segunda capa, el mapa de niveles que se construye antes de la apertura, junto al settlement, el máximo y el mínimo del día anterior y el VWAP. Por sí solos son niveles de segundo orden. Ganan peso cuando coinciden con otra referencia: un ONH que cae sobre el máximo del día anterior o sobre el extremo del área de valor compuesta concentra a participantes con motivos distintos en el mismo precio.
La relación entre el rango nocturno y el del día anterior también es información. Si el ONH supera el máximo de la sesión regular anterior, la noche ya negoció por encima del rango que el contado aceptó. Si las dos referencias de la noche quedan dentro del rango anterior, la noche apenas añadió nada. En los dos casos, la lectura que importa es la del order flow cuando el precio llega al nivel.
Limitaciones y falsos positivos
El nivel depende de la ventana. Comparar un ONH propio con el de otra persona, el de un artículo o el de una estadística sin saber qué horas incluye es comparar dos niveles distintos con el mismo nombre. La ventana se fija una vez y se mantiene. La misma decisión reaparece al marcar un naked POC: si un toque nocturno lo da por visitado o no.
Los lunes y los festivos. El lunes, la noche empieza con la reapertura del domingo a las 17:00 CT y arrastra todo lo ocurrido durante el fin de semana. En jornadas festivas o con horario reducido, el calendario de CME cambia y la ventana habitual puede no existir.
Los datos de las 8:30 en Nueva York. Una publicación macroeconómica a esa hora puede fijar el extremo de la noche en la última media hora, con más volumen que cualquier otra media hora nocturna. Ese extremo pertenece a la reacción a un dato, no a la noche, y la ventana de preapertura lo recoge siempre.
Las frecuencias que circulan. Es habitual leer qué porcentaje de sesiones toca o rompe el ONH o el ONL. Esas cifras dependen del periodo estudiado y de la ventana usada, y casi nunca dicen cuál. Un rango nocturno estrecho se rompe con facilidad, así que la ruptura en sí informa poco: lo que informa es la respuesta del precio después.
El nivel señala dónde mirar. Tratarlo como un precio que «aguanta» convierte una referencia en una predicción, y el libro insiste en que el flujo de órdenes registra y confirma.
Errores frecuentes
Operar el toque. Entrar en contra porque el precio ha llegado al ONH, sin esperar a ver si cierra fuera o vuelve, es reaccionar a un nivel sin leer lo que ocurre en él.
Leer la primera vela como dirección. En los primeros minutos el delta puede ser extremo en un sentido y girar por completo poco después. Suele ser reequilibrio de lo acumulado durante la noche.
Mezclar la noche en el perfil sin decidirlo. Un perfil que incluye las horas nocturnas desplaza los nodos de volumen y los extremos del área de valor hacia precios donde la sesión regular quizá nunca negoció. Puede tener sentido, siempre que sea una decisión consciente.
Dar al ONH el peso de un nivel de primer orden. Sin otra referencia cerca, es un extremo formado con poca participación. La calidad de la confirmación que se exige en él tiene que ser mayor.