Settlement en futuros: qué es, cómo lo calcula CME y por qué no es el cierre
Por José Luis Rodríguez Autor de ORDER FLOW — La Mecánica del Mercado
En un gráfico de futuros, «el cierre de ayer» parece un dato sin ambigüedad. En el NQ hay al menos tres precios que pueden ocupar ese lugar, y el oficial, el settlement, no es ninguna operación: es una media.
Tres precios que se llaman cierre
El NQ se negocia casi las veinticuatro horas: según el horario que publica CME, desde las 17:00 hasta las 16:00 del día siguiente, hora de Chicago (CT), con una pausa diaria de una hora entre medias. Dentro de esa jornada larga, la sesión regular es la que coincide con el mercado de contado estadounidense y termina a las 15:00 CT, las 16:00 en Nueva York. Pero la negociación no se detiene ahí: sigue una hora más, y esa hora entra o no en el máximo y el mínimo overnight según la ventana que se elija.
Eso deja tres candidatos a «cierre del día». El último precio negociado al terminar la sesión regular. El último precio de la jornada completa, a las 16:00 CT. Y el settlement, que CME calcula sobre los últimos treinta segundos de la sesión regular y publica como precio oficial de liquidación diaria.
En el esquema, el último precio de las 15:00 CT es 21.414,25, el settlement es 21.415,50 y el último precio de la jornada es 21.408,25. Los tres son correctos a la vez. Lo que cambia es qué pregunta responde cada uno.
Cómo lo calcula CME en el NQ
El procedimiento diario que CME publica para el E-mini Nasdaq-100, consultado el 2 de octubre de 2026, tiene tres niveles, que se aplican en orden según haya o no negociación en la ventana de cálculo:
Primer nivel. Si el contrato principal negocia entre las 14:59:30 y las 15:00:00 CT, el settlement es la media de los precios de esas operaciones ponderada por volumen (VWAP).
Segundo nivel. Si en esos treinta segundos no hay ninguna operación, el settlement es el punto medio entre el bid y el ask de la ventana.
Tercer nivel. Si ni siquiera hay un mercado con los dos lados, se deriva del índice de contado con un cálculo de coste de acarreo.
El segundo vencimiento se deriva del principal a través del diferencial entre ambos, los siguientes con el cálculo de acarreo, y el contrato micro, el MNQ, liquida al mismo precio que el E-mini. No hace falta calcular nada: CME publica el resultado cada día en la página de liquidaciones del contrato.
La diferencia entre la media y el último precio depende de lo que haga el precio en esos treinta segundos. Si se mantiene quieto, las dos cifras coinciden o casi. Si se desplaza, como en el esquema, se separan: aquí el settlement queda en 21.415,50 y la última operación en 21.414,25, 1,25 puntos por debajo, 5 ticks. La media recoge todo lo negociado en la ventana. El último precio recoge solo la operación que cayó al final.
Todo lo anterior se refiere a la liquidación diaria. La liquidación final, la del vencimiento trimestral, se determina de otra forma, con una cotización especial de apertura del índice Nasdaq-100 calculada a partir de los precios de apertura de sus acciones.
Por qué circulan horarios distintos
Quien busque información sobre el settlement encontrará ventanas de cálculo diferentes, y no todas son errores de quien las cita. Hasta octubre de 2020, la ventana de los futuros sobre índices bursátiles de CME era 15:14:30–15:15:00 CT. Un aviso de la propia bolsa de septiembre la trasladó, desde el 26 de octubre, a 14:59:30–15:00:00 CT, de modo que ahora termina a la hora a la que cierra el mercado de contado.
El material antiguo no desapareció. La lección introductoria de CME sobre liquidación de índices bursátiles, consultada el 2 de octubre de 2026, sigue situando la media del E-mini Nasdaq-100 entre las 15:14:30 y las 15:15:00 CT. Y fuera de CME conviven otras dos fuentes de confusión: horas de Nueva York presentadas sin zona horaria, que parecen una hora más tardías, y descripciones genéricas, como la media del último cuarto de hora, que corresponden a otros mercados.
En la práctica, la hora de un settlement no significa nada sin su zona horaria, y la referencia vigente es el procedimiento diario del contrato concreto, no un curso ni un artículo, incluido este.
Para qué existe
El settlement no se inventó para el análisis técnico. Es el precio con el que la cámara de compensación ajusta cada día todas las posiciones abiertas: la ganancia o la pérdida de una posición que pasa la noche abierta es la diferencia entre el settlement de ayer y el de hoy, y esa diferencia se abona o se carga en la cuenta. Es también la base sobre la que se gestionan los márgenes.
Eso lo distingue del resto de precios del gráfico. El último precio de las 16:00 CT es una operación más; el settlement es el número al que se valoran, ese día, todas las posiciones que siguen abiertas, sean de quien sean. Por eso tiene sentido que figure entre los niveles de referencia de la sesión siguiente.
Qué precio muestra tu gráfico
Una vela intradía se construye con operaciones, así que su cierre es siempre un último precio. El settlement no puede aparecer ahí porque no es ninguna operación. En la vela diaria, en cambio, depende de la plataforma y de su configuración: unas usan el settlement como cierre y otras el último precio de la jornada. Incluso la misma plataforma puede usar uno en el gráfico diario y otro en el intradía.
La comprobación lleva un minuto: comparar el cierre diario de tu gráfico con el settlement que publica CME para ese día y ese vencimiento. Si coinciden, tu gráfico usa el settlement. Si no, el precio que ves como cierre es otro.
Los gráficos continuos añaden otra diferencia. Cuando el contrato principal cambia de vencimiento, muchos gráficos continuos ajustan los precios anteriores para que no aparezca un salto artificial. Tras ese ajuste, un settlement antiguo dibujado sobre el gráfico continuo ya no coincide con la cifra publicada.
El settlement en el mapa de niveles
El libro dedica al settlement un apartado del capítulo 5, «El Mapa», dentro de los niveles que se marcan antes de mirar el footprint. Lo agrupa con el máximo y el mínimo del día anterior, el VWAP y los extremos de la sesión nocturna por un rasgo común: los genera la mecánica del propio mercado, y cualquiera que trabaje con los mismos datos y el mismo horario obtiene el mismo número. Eso los hace independientes de la interpretación de quien mira, aunque no garantiza ninguna reacción. El horario sí hay que decidirlo: el máximo y el mínimo del día anterior cambian según qué horas se cuenten como ayer.
De ahí sale una consecuencia práctica. Si el precio abre la sesión regular siguiente en 21.440,00, el hueco de apertura no tiene un tamaño único. Medido desde el settlement es de +24,50 puntos. Medido desde el último precio de la jornada, de +31,75.
«Abrió tantos puntos por encima» es una frase incompleta si no dice desde qué cierre. Como ocurre con el umbral de un desequilibrio o con el periodo de un perfil de volumen, la elección de la referencia es una decisión de quien mira, y hay que tomarla antes de abrir el gráfico.
La lectura que propone el libro es condicional. Si el precio abre por encima del settlement y no vuelve a él en las primeras horas, el mercado no tiene nada pendiente en ese nivel. Si vuelve, el nivel solo dice dónde mirar. Lo que importa es lo que registre el flujo al llegar: si aparece absorción y el delta rota, o si el precio lo atraviesa sin que nadie lo defienda.
Limitaciones y falsos positivos
Es una media de treinta segundos, muy lejos de una zona de acuerdo construida durante horas como el POC de un perfil. En un final de sesión tranquilo, con poco volumen en la ventana, unas pocas operaciones deciden la cifra.
Objetivo no quiere decir relevante. Que todos vean el mismo número no implica que el precio vaya a reaccionar al llegar. Muchas sesiones lo cruzan sin que el flujo registre nada especial, y esa ausencia también es información.
Cambios de vencimiento. En los días de cambio de contrato principal, el settlement de ayer del contrato nuevo y el del antiguo son cifras distintas. Un nivel trazado sobre el contrato equivocado está desplazado exactamente la diferencia entre ambos.
Jornadas con horario especial. En festivos y sesiones reducidas el calendario cambia. Hay que comprobar el aviso de CME de ese día antes de dar por buena la ventana habitual.
Es una referencia, no un soporte. Tratar el settlement como un nivel que «aguanta» convierte una referencia en una predicción. El order flow registra lo que ocurre cuando el precio llega y confirma o descarta la hipótesis.
Errores frecuentes
Tomar el cierre del gráfico por el settlement. Puede serlo o no. Se comprueba en un minuto contra la cifra que publica CME.
Citar una hora sin zona horaria. Las 15:00 de Chicago y las 16:00 de Nueva York son el mismo instante. Las 15:00 de Nueva York, no.
Usar la ventana anterior a octubre de 2020. Los treinta segundos que terminan a las 15:15 CT ya no intervienen en el settlement del NQ.
Medir el hueco de apertura sin decir desde dónde. Con el mismo precio de apertura, el tamaño del hueco cambia según la referencia, a veces varios puntos.