Máximo y mínimo del día anterior (PDH y PDL): qué horas cuentan como «ayer»
Por José Luis Rodríguez Autor de ORDER FLOW — La Mecánica del Mercado
El máximo y el mínimo del día anterior, el PDH y el PDL, están entre los primeros niveles que se marcan antes de la apertura de los futuros sobre índices. Parecen el dato más objetivo del mapa: el precio más alto y el más bajo de ayer. En un contrato que se negocia casi las veinticuatro horas, sin embargo, «ayer» puede empezar y terminar a horas distintas, y cada elección da otro nivel.
Con las mismas velas, la sesión regular, la jornada de Globex y el día natural de Nueva York pueden dar tres PDH distintos. Es la misma decisión de horas que ya condiciona el máximo y el mínimo overnight.
Qué son el PDH y el PDL
El NQ, el futuro E-mini sobre el Nasdaq-100, se negocia según el horario que publica CME de domingo a viernes, de las 17:00 a las 16:00 CT del día siguiente, con una pausa entre las 16:00 y las 17:00 CT. Ese horario no define ninguna sesión regular. La sesión regular es la franja que coincide con el mercado de contado, de 8:30 a 15:00 CT (de 9:30 a 16:00 en Nueva York), y es una convención del mercado.
El glosario del libro define el PDH y el PDL (previous day high y previous day low) como el máximo y el mínimo de la sesión regular del día anterior. El capítulo 5 los sitúa entre los niveles que se marcan antes de mirar el footprint, junto al settlement, el VWAP, el máximo y el mínimo overnight y los extremos de la semana anterior. También explica por qué se vigilan: por encima del PDH suele haber órdenes de stop de quien vendió dentro del rango de ayer y órdenes de compra de quien espera la ruptura; por debajo del PDL, lo contrario.
Tres definiciones de «ayer»
La del libro es la primera de las tres que circulan. La segunda es la jornada de negociación de CME, de las 17:00 CT de la víspera a las 16:00 CT, que es como agrupan los datos algunos gráficos diarios de futuros. Añade la noche anterior y la hora posterior al cierre del contado. La tercera es el día natural, de medianoche a medianoche en Nueva York (de 23:00 a 23:00 CT), que algunos indicadores presentan como el máximo «real» del día. Deja fuera las primeras horas de la noche e incluye la tarde siguiente, que ya pertenece a la jornada de Globex del día después.
En el esquema, el máximo de la sesión regular es 21.456,25 y se formó en la media hora de las 10:00 CT. Contando la jornada de Globex sube a 21.468,75, en la media hora de las 15:30 CT, con el contado ya cerrado: 12,50 puntos más arriba. Contando el día natural de Nueva York es 21.477,00, formado a las 20:00 CT, cuando la jornada siguiente ya había empezado: 20,75 puntos por encima del de la sesión regular. A la mañana siguiente, tres personas que marquen el máximo de ayer en el mismo contrato pueden estar mirando tres precios distintos.
Cuándo coinciden y cuándo se separan
Las tres definiciones solo se separan cuando el extremo del día cae fuera de la sesión regular. Si el máximo se forma entre las 8:30 y las 15:00 CT, las tres lo contienen y dan el mismo número.
En el primer día del esquema, el máximo de la sesión regular, 21.352,75, queda por encima de la noche anterior, de la hora posterior al cierre y de la tarde siguiente, y las tres definiciones coinciden. En el segundo, que es la jornada del esquema anterior, cada definición encuentra su máximo en un tramo distinto.
Las separan dos tramos. En la hora de 15:00 a 16:00 CT el contado ya ha cerrado y el futuro sigue negociando, y un movimiento tardío puede marcar ahí el extremo de la jornada. La noche entra en la jornada de Globex y en parte del día natural, pero no en la sesión regular.
La primera definición tiene una variante. Algunas plantillas de gráfico terminan la sesión regular a las 15:15 CT, una hora heredada de dos procedimientos de CME que ya no existen: la ventana del settlement, que terminaba a las 15:15 CT hasta octubre de 2020, y una pausa diaria de 15:15 a 15:30 CT que la bolsa eliminó el 28 de junio de 2021. Con ese corte, la vela de 15:00 a 15:15 CT del esquema cuenta como parte de ayer y el PDH pasa a 21.461,50, 5,25 puntos más arriba.
La semana tiene el mismo problema
El capítulo 5 trata el máximo y el mínimo de la semana anterior como la versión semanal del PDH y el PDL. La pregunta de las horas se repite a otra escala: la semana de Globex empieza con la reapertura del domingo a las 17:00 CT, y la primera sesión regular, el lunes a las 8:30 CT.
En el esquema, contando solo las sesiones regulares, el máximo de la semana es 21.572,25, el miércoles. Contando la semana de Globex completa es 21.590,50, formado en la noche que abre la jornada del lunes, 18,25 puntos más arriba. Esa noche arrastra lo ocurrido durante el fin de semana, y quien no la cuenta marca un máximo semanal más bajo que quien sí.
Qué registra el nivel
Nadie dibuja el PDH a mano; sale de los datos. El libro matiza esa objetividad en el apartado sobre la confluencia de niveles, donde dice que el precio es el mismo para cualquiera que parta de los mismos datos de CME y «del mismo horario de referencia». Cambiar la sesión regular por la completa mueve el VWAP y los extremos del perfil, y por eso ese ajuste se fija antes de empezar. Con el PDH ocurre lo mismo.
El nivel señala una zona donde probablemente hay órdenes esperando, y lo que pasa cuando el precio llega se lee en el footprint. El libro describe dos desenlaces con el mismo aspecto en el gráfico de velas. En una ruptura, el precio supera el nivel y se queda fuera con volumen sostenido. En una barrida, un pico de volumen deja una mecha larga, el delta gira y el precio vuelve al rango anterior. Es la misma distinción que en el máximo overnight durante la apertura, y la que separa una absorción de un nivel que simplemente cede.
Dónde encaja en el mapa
En el método del libro, el PDH y el PDL pertenecen a la segunda capa, la estructura, que se construye antes de la apertura. El libro los clasifica como niveles de segundo orden cuando están solos, y les da más peso cuando coinciden con otra referencia: el settlement, un extremo del área de valor del perfil compuesto o el VWAP.
También alimentan la primera capa, la narrativa de la sesión. Un día que abre con hueco por encima del PDH plantea una hipótesis distinta de uno que abre dentro del rango de ayer, siempre que el PDH y la apertura se midan con la misma definición de día. En los dos casos decide lo que registre el order flow cuando el precio llegue.
Limitaciones y falsos positivos
La definición cambia el nivel. Comparar un PDH propio con el de otra persona, el de una alerta o el de una estadística sin saber qué horas incluye es comparar dos niveles distintos con el mismo nombre. Se elige una definición y se mantiene. La misma decisión reaparece al dar por visitado un naked POC.
Lunes y festivos. El «ayer» del lunes es el viernes, y la jornada del lunes empieza el domingo por la tarde. En días festivos o con horario reducido, el calendario de CME cambia y la sesión regular puede terminar antes o no existir.
La hora posterior al cierre. Puede fijar el extremo de la jornada con menos participación que la sesión regular. Con la definición del libro no cuenta; con la jornada de Globex, sí.
Las estadísticas de ruptura. Los porcentajes de sesiones que tocan o rompen el PDH dependen del periodo estudiado y de la definición de día, y casi nunca dicen cuál usan.
Errores frecuentes
Mezclar definiciones. Marcar el PDH en un gráfico diario agrupado por jornada de Globex y medir la apertura con la sesión regular, o cambiar de plantilla de un día para otro.
No comprobar qué usa la vela diaria. Según la configuración, la vela diaria de un futuro puede abarcar la jornada de Globex o solo la sesión regular, y en el gráfico no se nota la diferencia.
Operar el toque. Entrar en contra solo porque el precio ha llegado al PDH, sin esperar a ver si cierra fuera o vuelve al rango. Tratarlo como un precio que «aguanta» convierte una referencia en una predicción.
Tratar un PDH aislado como nivel de primer orden. Sin otra referencia cerca, el libro exige en él una confirmación más clara en el footprint antes de actuar.